Las campanas del "Big Ben" volverán a repicar en Detroit, con el regreso de Ben Wallace a los Pistons.
Tres años después de su marcha, el que fuera pívot titular de aquel rocoso equipo de los Pistons que dominó su Conferencia durante la década que a punto estamos de abandonar (consiguiendo el anillo de 2004), vuelve a casa para cerrar un círculo virtuoso, y para finalizar su carrera en el equipo que le dio la oportunidad de ser alguien en esta liga, y donde el bueno de Ben ofreció su mejor nivel.
Es una vuelta a casa, una de tantas a lo largo de los tiempos, En este caso supone el regreso al equipo donde uno se hizo grande, y donde vuelve para acabar sus días (deportivos). Algo así como el camino al cementerio de elefantes.
Pero existen distintos tipos de "regresos". Parecidos entre sí, pero diferentes en el fondo y la forma.
Repasemos ahora algunos de los más destacados retornos de hijos pródigos de los últimos años, y agrupémoslos según su tipología.
REGRESO ADONDE TRIUNFÉ Y DE DONDE NUNCA DEBÍ SALIR
Por diferentes motivos, estos jugadores pusieron fin a su etapa más exitosa, y volvieron a sus orígenes para decir adiós.
BEN WALLACE. Llegó a los Pistons en la temporada 99/00, después de cuatro temporadas sin pena ni gloria en la liga (tres en Washington y una en Orlando), y siendo moneda de cambio en el traspaso de Grant Hill. En la Motown encontró su sitio y lideró defensiva y espiritualmente a los Pistons, siendo la punta de lanza de un equipo que dominó el Este. Icono de la grada e impulsor de la moda afro entre algunos jugadores de la NBA, se contaban por cientos las pelucas en The Palace con su típico peinado cada vez que los Pistons jugaban en casa. En el verano de 2006 abandonó Detroit, por culpa del contratazo que le firmaron los Bulls, pero ni en Chicago primero, ni en Cleveland después, han vuelto a ver al Wallace que en Detroit era un baluarte defensivo. La edad y los problemas físicos también han tenido mucho que ver. A sus 34 años regresa a los Pistons con un contrato por una temporada y apenas 1.3 millones (el mínimo).
SCOTTIE PIPPEN. El lugarteniente más famoso del mundo jugó sus primeras 11 temporadas en los Chicago Bulls (pese a ser elegido por los Sonics en el Draft de 1987), al amparo del -posiblemente- mejor jug

CHRIS MULLIN. Este espléndido alero neoyorkino, salido de la Universidad de Saint John's, hizo carrera justo a la otra punta del país. En los Golden State Warriors, Mullin jugó sus 12 primeras tempora

ALONZO MOURNING. Elegido con el nº2 del Draft de 1992 por Charlotte, jugó sus tres primeros años

CERRANDO EL CÍRCULO
Estos jugadores acabarán su carrera justo en el sitio donde la iniciaron, aunque tampoco tiene por qué ser el lugar donde más éxitos hayan cosechado.
CHRIS WEBBER. Caótica carrera la de C-Webb, con continuos cambios de equipo, quizá demasiados para un jugador de su categoría, pero que curiosamente acabó en el mismo sitio donde empezó. O n

JASON KIDD. Uno de los bases "totales" , y con mejor reputación de la historia reciente de la NBA, tiene toda la pinta que acabará sus días como jugador en el equipo en el que empezó, allá por el lejano año

VLADE DIVAC. El "Vittorio Gassman" de la NBA, apuró sus días como jugador NBA en el mismo equipo que lo vio debutar en el año 1989. Procedente del Partizan, Divac inició su andadura americana en los L

STEVE NASH. Curioso el recorrido profesional de Steve Nash. El canadiense formado en la modesta Universidad de Santa Clara, fue elegido en el draft de 1996 (nº15) por los Phoenix Suns. A la somb

DEREK FISHER. Llegó de puntillas a los Lakers (nº24 del draft de 1996), y se convirtió en pieza fundamental en los tres anillos angelinos de comienzos de siglo. La perfecta bisagra entre Kobe, Shaq y Jackson, ter

VUELVO A CASA PERO LAS COSAS NO ESTÁN EN SU SITIO
Por último, existe otro tipo de regresos, aunque éstos menos triunfales. El de aquellos jugadores que después de una larga temporada fuera del equipo que les encumbró, regresan muy brevemente al hogar, pero no llegan a colgar las botas en ese equipo y acaban saliendo más o menos rebotados.

MOSES MALONE. El gran "Mo", comenzó a labrarse un gran nombre en los Houston Rockets (1977-1982), donde llegó a ser incluso MVP de la temporada 1979 y 1982, pero fue en los Philadelphia 76ers donde tocó el cielo con el anillo de 1983, y volviendo a ser MVP de aquella temporada. Sólo cuatro años en Philly, para jugar luego dos en Washington, tres en Atlanta (donde fue el center del mejor equipo de los Hawks en muchos años) y dos en Milwaukee . En la temporada 93/94 volvió a Philadelphia para instruir a un larguilucho rookie llamado Shawn Bradley, pero sólo duró un año, y acabó su carrera en San Antonio Spurs (94/95), jugando 8.8 minutos en 17 partidos.
MARK JACKSON. Entró en la Liga como un elefante en una cacharrería, siendo un inesperado rookie del año en la temporada 87/88 (fue elegido en la posición nº18) para los Knicks. Jugó sus primeras cinco
temporadas en la Gran Manzana, pero la llegada de otro rookie como Rod Strickland en la 88/89, descentró a un Jackson que jamás volvió a ser "Action Jackson" en N.Y. En la 92/93 salió en traspaso hacia los Clippers, para encontrar su verdadero hogar en Indiana, donde jugó desde la 94/95 hasta la 99/00, con un paréntesis de año y medio en Denver. Después de jugar media 00/01 en Toronto, fue traspasado a mitad de esa campaña a los Knicks, para jugar en el MSG una temporada y media, pero el Jackson que volvió a New York ya no era el mismo, y volvió a salir para agotar sus dos últimos cursos entre Utah y Houston. En el caso de Jackson, regresó dos veces a su casa, una en N.Y. y otra en Indiana.
ANTOINE WALKER. Fue el 50% de la sociedad Pierce & Walker que tuvo que capear con la peor etapa de los Celtics tras el adiós de los mitos de los 80. Querido y odiado a partes iguales en Boston, puso
fin a su exitosa primera etapa en los C's (tres veces All Star y siempre rondando el 20-10) tras siete años de verde, para salir en dirección a Dallas, donde se esperaba fuera un pieza más del espectacular equipo que estaba montando Cuban, pero la cosa no salió bien y tras un curso en Texas fue enviado a Atlanta, donde sólo duró media temporada antes de regresar en traspaso a Boston, donde en su segunda etapa fueron más las noches de sombras que de luces, lo que hizo que Boston lo enviara a Miami, donde consiguió su anillo (curiosamente tanto Pierce como Walker han conseguido ser campeones, pero por separado), y comenzó su declive. Dos campañas en Florida y fin del trayecto en Minnesota, donde tras un año sin apenas protagonismo fue enviado a los Grizzlies, equipo en el que ni tan siquiera debutó. En Memphis se le pierde la pista al "Soldado Universal".
CHAUNCEY BILLUPS. Al contrario que el resto de ejemplos, con "Mr. Big Shot" la historia es inversa. Natural de Denver, llegó a los Nuggets después de una extraña etapa en Boston. Elegido con el nº3 del Draft de 1997 por los Celtics, apenas jugó 50 partidos de verde antes de ser traspasado ala franqui
cia de Colorado, donde jugó el resto de su temporada rookie. En la 98/99 inició su primera temporada en Denver, pero no cuajó y después de dos campañas (la segunda casi inédito por una lesión) y un rendimiento discreto, fue enviado a Minnesota, donde comenzó a dar signos de su calidad. Dos temporadas en los Wolves fueron suficientes para que los Pistons se dieran cuenta del tipo de jugador que era y lo contrataran como agente libre en el verano de 2002, convirtiéndose en el base titular del mejor equipo del Este, con quien consiguió el anillo y el MVP de las Finales de 2004. Cerró su etapa en la Motown el año pasado, cuando fue (re)enviado a casa en el traspaso de Allen Iverson. En su segunda etapa en Colorado, es profeta en su tierra, ha hecho de los Nuggets candidatos a todo y es el Rey de la Ciudad.
Estos han sido algunos ejemplos de retornos, y algunos nombres que han protagonizado estas vueltas a casa. Seguro que hay más, pero quizá los mentados sean los más significativos. Se admiten más nombres.

MOSES MALONE. El gran "Mo", comenzó a labrarse un gran nombre en los Houston Rockets (1977-1982), donde llegó a ser incluso MVP de la temporada 1979 y 1982, pero fue en los Philadelphia 76ers donde tocó el cielo con el anillo de 1983, y volviendo a ser MVP de aquella temporada. Sólo cuatro años en Philly, para jugar luego dos en Washington, tres en Atlanta (donde fue el center del mejor equipo de los Hawks en muchos años) y dos en Milwaukee . En la temporada 93/94 volvió a Philadelphia para instruir a un larguilucho rookie llamado Shawn Bradley, pero sólo duró un año, y acabó su carrera en San Antonio Spurs (94/95), jugando 8.8 minutos en 17 partidos.
MARK JACKSON. Entró en la Liga como un elefante en una cacharrería, siendo un inesperado rookie del año en la temporada 87/88 (fue elegido en la posición nº18) para los Knicks. Jugó sus primeras cinco

ANTOINE WALKER. Fue el 50% de la sociedad Pierce & Walker que tuvo que capear con la peor etapa de los Celtics tras el adiós de los mitos de los 80. Querido y odiado a partes iguales en Boston, puso
CHAUNCEY BILLUPS. Al contrario que el resto de ejemplos, con "Mr. Big Shot" la historia es inversa. Natural de Denver, llegó a los Nuggets después de una extraña etapa en Boston. Elegido con el nº3 del Draft de 1997 por los Celtics, apenas jugó 50 partidos de verde antes de ser traspasado ala franqui

Estos han sido algunos ejemplos de retornos, y algunos nombres que han protagonizado estas vueltas a casa. Seguro que hay más, pero quizá los mentados sean los más significativos. Se admiten más nombres.
(con la colaboración de Chaly Novo)